sábado, 7 de marzo de 2009

Ebrios

Siendo Chile, estadísticamente hablando, al menos; uno de los países con mayor consumo de alcohol anual per cápita; en parte en forma asociada al hecho de ser un país tradicionalmente productor de destilados y fermentados de la uva; es inevitable que el habla popular le tenga reservado un terreno fértil a la consecuencia más común de la existencia de alcohol en el ambiente: LOS BORRACHOS.

El ebrio promedio, que en Chile recibe el nombre de “Curado” (o “curaíto”, con esa manía chilena por el diminutivo, entre familiar y ñoño); es un personaje popular existente en todos los niveles y estratos socioeconómicos (representado en la iconografía popular de Condorito por el personaje de “Garganta de Lata”); y a la vez un ente presente en cada persona que bebe, el Mr. Hyde oculto en cada uno y que saca a relucir todo el lado B (llorón, pendenciero, desmedido, envalentonado) hasta del más “quitado de bulla” de los parroquianos.

A continuación entonces, algunos términos y expresiones populares para referirse al alcohol y los ebrios, sus costumbres, y los mil desaguisados que puede cometer un borracho de tomo y lomo, o un curao’ casual.

Curado: (tb. Curao’) Ebrio. Alcohólico, o borracho habitual. Estado o condición de estar borracho. El término es muy antiguo, pero podría venir de la vieja costumbre (muy propia del alcohólico) de considerar al alcohol como un tipo de “medicina".

Curarse: verb. Acción de emborracharse. Se utiliza en reflexivo porque se asume sabiamente que es el borracho y nadie más el culpable de su condición.

Curadera: Borrachera o ebriedad.

Cocido: (tb. Cocío) adj. Estar Borracho. Más cocío que botón de oro estar muy borracho.

Chambrearse: parte del proceso de emborracharse caracterizado por el aumento de la circulación de la sangre, particularmente en el rostro (el llamado “bronceado de cantina”), y un cierto amodorramiento, sobre todo si se ha comido bien. Viene del término “vino chambreado”, relacionado con tomar vino caliente o tibio para abrigarse.

Entonado: Levemente ebrio o comenzando a emborracharse, estado durante el cual se experimenta una cierta euforia, desinhibición o locuacidad (estar “en tono”).

(estar) Ja-Ja: Estar entonado, estado en el cual el afectado se ríe más de lo normal, por lo cual se habla de estar “ja-ja”, “chistoso” ó “chistín”.

Copete: Término común para referirse a las bebidas alcohólicas en general. Trago.

Copeteado: Borracho. Bajo la influencia del alcohol. Bebido.

Chupar: Succionar, aspirar o absorber algo con la boca. En Chile, México, y otros países, beber alcohol. Chupa más que orilla e’ playa, persona que bebe en cantidades astronómicas.

Caña: Vara de madera ligera o fibra vegetal cilíndrica. Tronco de bambú y otras plantas similares. En Chile Vaso delgado y no muy grande que se usa para servir vino. Resaca. Borrachera intensa. Estar con la caña, estar con resaca. Hacerse ó ponerse la caña, expresión nortina para definir la acción de emborracharse. Caña mala, conjunto de síntomas de una resaca fuerte.

Hachazo: Caña mala. Resaca. Viene de la sensación de que a uno se le parte la cabeza. Véase “andar con el cuerpo malo”.

Cuerpo malo (andar con el): Conjunto de síntomas fisiológicos de la resaca y el trasnocho como dolor de cabeza, malestar estomacal o sensación de cansancio (“cuerpo cortado”).

Carrete: Palabra de uso tremendamente extendido que abarca todo tipo de reunión, jolgorio, festejo, fiesta o actividad de esparcimiento similar. Aunque en rigor no implica necesariamente una relación con el consumo de alcohol, se entiende que en Chile y prácticamente todo Latinoamérica, un carrete sin alcohol, es muy aburrido, tanto que casi no puede ser.

Carretear: Acción de participar en un carrete. Por lo general implica cualquier acción de beber con otras personas, aunque uno ni siquiera se esté divirtiendo.

Tomatera: Carrete u ocasión social que simplemente consiste en beber sin asunto o mayor propósito, por lo general hasta las últimas consecuencias.

Estar ó andar Arriba de la Pelota: Estar muy entonado o francamente borracho. Probablemente la expresión alude al equilibrio precario con el que se conduce un borracho (esa cierta cosa bamboleante). En ocasiones se habla de niveles superiores como estar dentro de la pelota ó SER la pelota.

San lunes: expresión de larga tradición en Chile para referirse a la costumbre de ausentarse al trabajo los días lunes por estar pasando la “caña” de un fin de semana que se ha alargado hasta el domingo, al menos.

San viernes: Otra forma de llamarle al día en que se acaba la semana laboral tradicional , entendiéndose que el viernes en la noche es el momento ideal para comenzar los jolgorios del fin de semana.

Al seco: Tomarse el contenido de un vaso de una sola vez.

Puritano: vaso de licor servido puro.

Tener “mala cabeza”: Ser poco resistente al alcohol, es decir, embriagarse fácilmente.

Ser Duro: Contrariamente a lo anterior, tener mucha resistencia al alcohol y por tanto ser de los últimos que “mueren” en un carrete. No confundir con “andar o estar duro”, o sea, andar drogado con cocaína.

Como piojo: muy borracho.

Estar Raja: Muy borracho o muy cansado de tomar y trasnochar. Una variante más internacional sería “estar culo”.

(Estar) Puesto: Haber bebido ya una buena dosis, pero presumiblemente dispuesto a seguir tomando.

Ponerle: Expresión vaga y general, que en el contexto que nos convoca significa “ponerle copete”. Su origen puede venir de un cantito antiguo que reza “ese farol no alumbra… póngale parafina que alumbrará mejor”.

Chicha: Fermentado artesanal de uvas de la estación, muy tradicional en el campo chileno y en las fiestas patrias. Fermentado casero de cualquier cosa fermentable, de consumo normal en el ambiente carcelario. Hueón Chicha, o Chicha a secas; alcohólico. Estar Chicha, estar borracho.

Chichería: Bar de estilo antiguo a donde acuden los parroquianos para embriagarse preferiblemente con vinos o chicha.

Chupilca: Vino mezclado con harina tostada. Trago antiguo y campestre que se supone tendría la propiedad de reponer al ebrio de la resaca o la borrachera gracias a las propiedades alimenticias (bastante sublimadas en la cultura popular) de la harina tostada. Chupilca del diablo, trago legendario consistente en aguardiente con pólvora; que supuestamente bebían los soldados chilenos de la guerra del Pacífico antes de la batalla y que les produciría una suerte de estado de euforia asesina. Personalmente dudo que alguien pueda beber un menjunje semejante sin quedar automáticamente intoxicado hasta la invalidez.

Botillería: Licorería o almacén de barrio donde se expenden bebidas alcohólicas.

Botica: Botillería. El término, que corresponde a una antigua forma de llamar a las farmacias o droguerías, es otra alusión, propia del borracho, a la condición del alcohol como “medicina”. En países como Venezuela el término corresponde más bien a un apelativo familiar del bar, pero con la misma idea.

Pisco: Licor doblemente destilado de uva, originario del Perú y que en Chile se produce principalmente en los valles de la cuarta región. Es bastante fuerte pues su graduación alcohólica en sus versiones comerciales va de los 30 a los 45 grados, generalmente.

Piscola: Trago combinado de pisco y bebida gaseosa, altamente embriagante por su sabor dulce que permite beberlo en cantidades y el efecto catalizador del azúcar; y hay que decirlo, también altamente indigesto. Piscola con blanca o con negra, se refiere a la opción de prepararla con bebida “blanca” (sabores de limón o Ginger ale) o “negra” (cola, lo que sería propiamente una piscola). La piscola constituye una cultura chilena que abarca diferentes ambientes, pero campea principalmente entre los festejos habituales de la clase media y el ambiente bohemio, por ejemplo el relacionado con el comercio sexual (Más arreglao’ que combinao’ e’ maraca).

Piscolearse: Emborracharse con piscolas. Término de origen turbio, su uso denota que la persona que lo usa es poco menos que alcohólico.

Combinado: Trago que mezcla cualquier licor fuerte con bebidas gaseosas, generalmente pisco, pero se aplica también para el ron y otros.

Asado de vidrio: Término que se refiere a un festejo que se supone que sea un asado (barbacoa o parrillada casera), pero que se sabe que sólo será una excusa para beber, por lo cual probablemente ni siquiera se vea llegar la carne.

Tomarse hasta las molestias, tomarse hasta el agua del florero o similares: Beber desmedidamente.

Pasar o ir a servirse algo: Eufemismo de antigua data para referirse al acto de salir a tomar a algún boliche.

Quedar como zapato: Tomar hasta quedar en estado de semi inconciencia o simplemente “tirado”. Se entiende que tiene que ver con que los zapatos siempre andan por el piso, puestos o no.
Dar jugo o jugosear: (Ver especial “verbos irregulares”). Actitud propia del borracho que puede abarcar desde hablar incoherencias, ser maleducado con el resto, quedar tirado o físicamente muy mal (vomitando, por ejemplo).

Calentársele el hocico o Abrírsele la herida a alguien: Efecto que se produce luego de beber el primer trago, que hace que, aunque no estuviera en los planes originales para la ocasión; se haga muy difícil no tomarse otro trago; es por lo que todos esos carretes que parten con frases como “una y nos vamos…”; generalmente terminen con tomateras de antología.

Ya, eso nomás por ahora, se puede seguir casi interminablemente, pero la verdad es que mientras escribo esto me estoy “sirviendo” un pisquito puritano con hielito y la verdad es que de tanto hablar de ebriedad me empieza a doler la cabeza…. Je, je…

Salud!!

jueves, 15 de enero de 2009

Rayados

Es un hecho que me llama poderosamente la atención la gran cantidad de expresiones idiomáticas que tenemos en chile para referirnos a las metidas de patas, la locura, el desequilibrio o la simple desubicación, así que aquí va un compendio de una buena cantidad de ellas.

Condoro: Error involuntario de gravedad variable. La palabra viene del personaje de “Condorito”, célebre historieta chilena exportada a varios países de Latinoamérica y cuyo protagonista se considera como un paradigma del chileno típico.

Condorearse o “mandarse un condoro”: cometer un error.
Condorito: Personaje de caricaturas que representa a un Cóndor (ave nacional chilena) humanizado. adj. Persona que suele “mandarse condoros”. Sust. Forma irónica para referirse a un “condoro” más bien grave.
Condoriento: Persona que acostumbra condorearse.

Pastel: adj. Persona que reúne las propiedades de ser desubicado y/o cometer errores a menudo, y/o hacer el ridículo y/o llevar una vida desordenada. Sust. Acto propio del individuo calificable de “pastel”. Error grave o ridículo.
Pastelazo: Persona o acción que lleva el término “pastel” a un nivel superior.
Pastelito: Forma irónica de “pastel”.
Pastelearse o mandarse un pastel: Acción de cometer un error grave o ridículo. Es exactamente equivalente a la expresión común en el Caribe “dejar o poner la torta”, a su vez equivalente a viejas expresiones chilenas como “dejar la crema” o “dejar la embarrada”, “mandarse la cagada” y similares.
Postre: adj. Forma aún más ridícula de referirse al individuo “pastel”.

Rayado: Persona parcialmente loca o mentalmente desequilibrada; generalmente usado en sentido figurado o exagerado.
Chalado: Rayado. Término de origen ibérico.
Cagao de la cabeza o del mate o de la piña: Adjetivo equivalente a “mal de la cabeza”.
Cabra e’ cerro: Mujer desenfadada, loca o de actuar desordenado o socialmente mal visto.

Dar la hora: Estar desubicado. Hablar incoherencias o emitir opiniones que no vienen al caso. Perder el tiempo. Equivocarse garrafalmente o en forma continuada al hacer algo.

Estar puro parando el dedo: Estar “dando la hora”. Da la idea de alguien que levanta el dedo o la mano permanentemente para preguntar pues no entiende nada o está completamente desubicado.

Dar jugo o jugosear: “Dar la hora”. Hacer estupideces o cosas indignas. Hacer algo muy mal. Ser incompetente en una tarea. Es la expresión por excelencia para definir el actuar de los ebrios y los drogados; si bien no es una metáfora muy clara o “de obvio entendimiento”.

Mear fuera e’ tiesto: (tb. Cagar fuera el plato ) expresión antigua (de la época en que se meaba en bacinicas o tiestos, que denomina el acto de hacer o decir cosas incongruentes con el contexto de la situación.

Rayar la papa
Freír la pescá
Pelar el Cable
Peinar la muñeca:
Expresiones de igual significado que significan actuar, hablar o pensar en forma desquiciada, fuera de contexto, o sólo un poco estúpida.

Se le corre la teja
Se le arrancan los pavos pal’ monte
Se le hace agua la azotea
Se le van los enanos pal’ bosque
Se le desordenan los cajones:
Expresiones equivalentes para decir que una persona está total o parcialmente demente, ya sea en sentido figurado o concreto.

Comparaciones Ad – hoc:

Más rayado que charango e’ gato
Más rayado que muralla e’ perrera
Internacional: Más rayado que cuaderno e’ mongólico (Venezuela)

Bonus:

Se le murió la ardilla: Se refiere a la idea del que el cerebro se mueve mediante una ardilla o hamster que corre en una rueda.

lunes, 5 de enero de 2009

Vos poh!!!

Después de mucho correr, con tanta cosa que me ha pasado, incluída la ausencia por bastante tiempo de la máquina donde se redactan estas notas, finalmente ha llegado el momento de continuar con esta noble tarea, y será por esta vez con un capítulo destinado a una costumbre del lenguaje popular que siempre me ha resultado muy jocosa, que obedece quizás al tradicional “chaqueteo” chileno.

Me refiero a una multitud de frases, a veces improvisadas y que suelen comenzar con un “vos poh!, el (cualquier cosa) con más (cualquier otra cosa)”. El sentido de estas frases no es otro que hacer un desprecio a algo (presumiblemente una fanfarronada) que otro ha dicho sobre sí mismo o sus virtudes y hazañas. El resultado se ilustra a continuación con algunas de estas frases que he podido recopilar; y cabe destacar que las variaciones en este caso son casi infinitas, con mayor o menor gracia. Ahí van algunas:


Vos poh!, … el perro con más pulgas
… La sandía con más pepas
… El tarro con más duraznos
… El retén con más pacos
… El papá con más hijos
… La esquina con más putas
... La chancha con más corría e’ tetas
… El water con más caca

Ahora, aprovechando que creo que no habíamos tocado el tema, la partícula “poh” y su variante “puh”, son una de las muletillas más características del hablar chileno y su origen aparentemente vendría del “pues”, que en Latinoamérica en general se usa desde hace siglos para rematar una frase, a modo de reafirmación de lo dicho. Ahora que también hay que decir que en general es más bien un “pueh”, y en que es más común en países andinos como Perú, Chile y Bolivia; aunque en Perú habitualmente es un “pes” o un “peh”, y en Bolivia puede mutar hasta en un “puis”. En fin, se puede decir que viene siendo “la misma mierda con distintas moscas”.

Eso por ahora, estimados. Volveremos a tener actualizaciones seguido, así que estén atentos.

Lo mejor para todos en este nuevo año!!

miércoles, 25 de junio de 2008

Más comparaciones…

Carísimos y selectísimos lectores de este sitio:

Lamento profundamente que inclementes compromisos profesionales me hayan impedido mantener al día este sitio, que tiene mucho material en proceso de recopilación y redacción y que además comienza a recibir sus primeros aportes que serán publicados a la brevedad. Sobre todo me jode porque sé que si uno no sabe que un blog se actualiza permanentemente, después deja de visitarlo, es lo más lógico y lo entiendo. Pero por mientras, acá va una segunda colección de comparaciones, con algunos comentarios aclaratorios.

Dura menos que un peo en un canasto
Duró menos que colaless de novia

Dura más que la esperanza ‘el pobre

Tiene más años que los cerros
Más viejo que el hilo negro
Más años que una bandada de loros (se supone que estas aves se caracterizan por ser longevas)
Tiene más años que la injusticia en Chile (frase combativa de mi amigo personal El Pollo, en realidad no es simpática, es cierta).

Como chancho en misa (persona que se encuentra desubicada o perdida en el contexto social, es decir “dando la hora”)

Más sentido que peo en misa
Más sentido que pito de las doce

Menos onda que moco en la frente
Tira más pinta que moco en la frente
(a pesar de la aparente contradicción, en realidad la segunda es un sarcasmo, lo que si es raro es ¿a quién mierda se le ocurrió lo del moco en la frente?)

Menos ritmo que una gotera (frase muy común pero aparentemente poco certera, las goteras suelen llevar bien el pulso, aunque la métrica nos sea desconocida)
Menos ritmo que trote e’ vaca

Más pesado que tanque a pedales
Más pesado que una vaca en brazos (frase francamente campestre)

Pesa menos que un paquete e’ cabritas
(cabritas: nombre dado en Chile a las palomitas de maíz, cotufas, pochoclos, pop corn, etc.)

Más difícil que matar un chancho a cachetadas (más aún considerando el llamado “cuero e’ chancho”)
Más peluo’ que matar un burro a pellizcos


Más lento que un bolero
Más lento que el “Only You”
Más lento que una bolsa e’ suero
Más lento que un río e’ caca (variante ñoña: más lento que un río e’ manjar.
Variante grandilocuente: más lento que un manantial de mierda)

Más apretado que calzón de monja

Se da más vueltas que una oreja
Se da más vueltas que mojón en el water

Más nervioso que aval de trapecista
Más urgido que monja con atraso

Más agarrao’ que vieja en moto

Más cagao que palo e’ gallinero (puede ser por avaro o por aproblemado)

Más seco que toalla e’ hippie (su fama de no bañarse es proverbial)

Más arreglado que cachetada de tony
Más arreglado que combinado e’ maraca (traducción: trago de prostituta)

Más desordenado que cumpleaño e’ mono

Tira más que yunta e’ bueyes

Más raro que pescao’ con hombros

Más tranquilo que una foto (depende de la foto, digo yo)

Chupa más que orilla e’ playa

Más flojo que la mandíbula de arriba
Se mueve menos que el hueso e’ la frente

Más choreado que fierro e’ topless
Más choriado que hombro e’ cheerleader

Más feo que el tajo e’ la pichula

Darse como caja
Darse hasta que salga olor a pelo quemado (tener sexo en forma salvaje)
Darle como bombo en fiesta
Darle como tambor de chuncho (chuncho: nombre dado en el norte a un antiguo tipo de baile religioso, que siempre van acompañados por bombos y cajas incesantemente golpeadas durante todos los días que dura una fiesta de ese tipo)


Sonar como tarro
Sonar como arpa vieja
(Frases de museo. “Sonar” es una forma antigua de decir cagar, cooperar, irse a la chucha, etc)

Perder como en la guerra

Un aporte de los lectores:

"mas hueón que un terno colgao"
(Chino).

Ya niños, sería por ahora, más próximente, y sigan colaborando.

martes, 10 de junio de 2008

Verbos Irregulares

El presente es un breve listado de algunos verbos que no salen en el diccionario, pero implican conceptos a veces complejos y a veces con varias acepciones. Ahí van:

AGARRAR PAL HUEVEO: se quedó fuera de nuestro especial sobre la palabra más usada de chile y se refiere a la acción de huevear (tomar el pelo, molestar, gastar bromas pesadas) a una persona en particular.

AGARRAR PAL LESEO, PAL CHULETEO, PAL FIDEO, PA LA PAIPA, PA LA PALANCA y similares: agarrar pal hueveo a alguien.

PALANQUEAR: Agarrar pa la palanca a una persona o situación.

SUBIR AL COLUMPIO: Agarrar pal hueveo a una persona en forma continuada. Ej: “lo subieron al columpio y no lo bajaron más”.

CHAQUETEAR: Tomar a broma o bajarle el perfil a los dichos o actos de los demás, generalmente como una forma de no aparecer socialmente disminuidos ante aquél. Se dice que los chilenos son chaqueteros como una reacción social a cierto complejo de inferioridad histórico implícito en nuestra cultura.

CAGARLA: Arruinar algo o cometer un error.

ANDAR TODO CAGADO: tener muchos problemas.

CAGAR: lit. Defecar. Sufrir un resultado adverso, morir, fracasar, sufrir un percance o un daño, perder. Cagar a alguien, Robar, estafar, engañar, serle infiel o desleal a alguien.

COOPERAR: lit. Apoyar una causa. En chile: sufrir un robo. “Cagar”.

CHOREAR: Robar. Aburrir.
CHOREARSE: Reflexivo de “Chorear”. Aburrirse.
LATEAR: Dar la lata, aburrir. Latearse, aburrirse.
COPUCHAR: Contar o llevar copuchas (chismes).
CAHUINEAR: Contar o llevar cahuines (chismes malintencionados, mentiras maliciosas).
PELAR: lit. Quitar la piel o cáscara de algo. En Chile, hablar mal a espaldas de alguien.
HACER LA PILLERÍA: Hacer una trampa o un procedimiento poco ortodoxo.
HACER O ANDAR CON LA ASTUCIA: Actuar maliciosamente. Hacer la pillería.

TRANCAR LA PELOTA: Obstaculizar el accionar de otros. Bajar el ritmo de un proceso o tarea. Estorbar. Viene de la maniobra futbolística consistente en pisar o tapar el esférico impidiendo que el adversario tome la pelota o continúe una jugada.

PONER LA MÁQUINA o MAQUINEAR: Apurar o apremiar a alguien que realiza una tarea. Llamar la atención o reprochar algo a alguien. Reclamar.

SACAR LA VUELTA: Perder el tiempo en lugar de realizar un trabajo o deber. Estar haciendo algo diferente a lo que debe hacerse.

SACARLE EL POTO A LA JERINGA: Demorar la realización de una tarea. Esquivar una obligación. Tratar de postergar lo inevitable. Acobardarse ante algo.

TIRAR PA’ LA COLA: lit. Irse hacia atrás. Acobardarse. Echar pie atrás en una empresa o faltar a la palabra empeñada. Tirar pa’ Colina, Tirar pa la cola, es un juego de palabras aludiendo a la comuna de Colina, cerca de Santiago.

TIRAR EL POTO PA LAS MORAS: lit. Acercar el poto (trasero) hacia las moras. Acobardarse. Tirar pa’ la cola. Expresión antigua de origen campestre, aunque aparentemente contradictoria pues la moreras o plantas de moras son arbustos llenos de espinas, por lo cual poner el poto en ellas sería más bien una empresa temeraria.

PARAR LAS CHALAS: lit. Alzar las sandalias. Irse. Huir. Morirse (en este caso es equivalente a la tradicional expresión “estirar la pata”).

PARAR LAS HUEAS: lit. Alzar o izar las gónadas. Expresión netamente nortina que significa irse, largarse o morirse. Resulta muy curiosa pues entre los genitales masculinos, los testículos no se caracterizan por tener la capacidad de erectarse.

IRSE PAL PATIO E’ LOS CALLAOS: lit. Irse al cementerio. Morirse

IR PA’ PELEQUÉN: Estar en proceso de quedar calvo, sufrir alopecia. “Pelequén”, es un pueblo del sur de chile y se usa como juego de palabras o retruécano de “pelado”.

ESTARSELE YENDO LA GENTE DEL ESTADIO: Sufrir alopecia parcial. Estar quedando calvo.

CAER EN CANA o ENCANAR: Caer preso. La “cana” es una palabra que viene del lunfardo y que alude a la policía o la cárcel.

HACER LA CIMARRA o HACER LA CHANCHA: Faltar a clases o al trabajo, habiendo salido de casa para ello.

PEGARSE LA CHALA o PEGARSE EL PIQUE: Caminar un largo trecho. Hacer un trayecto largo o fatigoso.

SACARSE LA CHUCHA o LA CRESTA o similarse: Sufrir un golpe o accidente con daño físico considerable. Caerse o golpearse. Sacarle la chucha a alguien, dar una golpiza, ganar en algo a otro en forma abrumadora o humillante.

IRSE A LA CHUCHA, IRSE A LA CRESTA y similares: Irse muy lejos. Cagar, cooperar, perderse, perder la noción de la realidad, que se le suban a uno los humos.

ECHAR CHUCHADAS: Hablar “groserías” o “palabras soeces”, decir malas palabras (“chuchadas”).

ECHAR LA MEADA: Orinar (“mear”).
ECHAR LA CORTA: Orinar. La expresión viene del rápido proceso que ejecutan los hombres para ello; por lo que “la larga” se referiría a defecar.

HACERLA CORTA: (tb. Hacerla breve, hacerla cortita) Hacer algo rápido. No confundir con “hacer la corta”, igual a echar la corta.

EMPINAR EL CODO: Beber alcohol. Se refiere al acto de levantar la botella o el vaso para tomar.
SERVIRSE ALGO: Comer o tomar. Se relaciona generalmente con ingerir alcohol.
CHUPAR: lit. Succionar. Beber alcohol.
CHUPARLA: Succionar un miembro viril. Practicar sexo oral.

MIRAR A HUEVO: Subestimar o “mirar en menos”. Despreciar.
MIRAR COMO PICHULA E’ CURAO: Mirar en menos. Quizás provenga de la poca funcionalidad de la pichula (pene) del que se encuentra muy ebrio.

CREERSE (LA GRAN CAGÁ, LA ÚLTIMA CHUPÁ DEL MATE, LA MUERTE, LA RAJA): Alardear. Envanecerse o actuar con desdén o aires de superioridad. “Darse aires”.

TRABAJARLA De Algo: Hacer alarde de algo falso. Pretender o simular algo que no se es.
VENDER LA POMÁ o LA PESCÁ: Engatusar. Mentir o engañar. Contar historias no necesariamente ciertas. Hacer promoción de algo.

ABRIRSELE EL CAJÓN a alguien: Ser “papiche”, tener la quijada sobresaliente.
TOMAR AGÜITA DE LLUVIA: Tener la quijada prominente.
TOMAR AGUA ‘E LA TINA: tener el mentón hundido.
TIRAR LA CALAVERA AL SOBRE: Echarse a dormir. “El sobre” es una expresión que alude a la cama.
ANDAR(LE) ARRASTRANDO EL PONCHO A ALGUIEN: Coquetearle, o bien buscarle pelea a alguien. Expresión muy antigua, de origen campestre.
ZAPATEAR EN OTRA FONDA: (tb. Andar zapateando en otra fonda) Ser infiel a la pareja o tener una segunda relación sentimental. Expresión de origen rural que alude al baile de la cueca, que se baila en fondas o ramadas.

Eso, por ahora, sin duda hay mucho más.

Adjetivos (des) calificativos

Esta categoría es más bien mixta, abarca términos que se usan en comparaciones comunes, pero que funcionan como adjetivos en sí, o “stand alone”, como dicen los gringos. Funcionan igual que los tradicionales adjetivos calificativos pero se caracterizan porque pueden ser compuestos de varias palabras, y porque, como los chilenos somos chaqueteros; suelen estar dedicados a dejar mal a alguien. Son millones, así que acá va una lista de algunos muy comunes.

También, dados los muchos usos que pueden darse a algunas palabras, esto vale como listado de vocabulario surtido del dialecto chileno.

Choro: sust. Molusco bivalvo. Vagina. Adj. Ladrón o delicuente. Persona o personaje atrevido, osado, o pendenciero. Choro que es choro no grita, el verdadero choro actúa como tal en vez de alardear. Contradictoriamente (o quizás no tanto), “choro” también es un término antiguo para decir bueno, entretenido o interesante.

Cuma: Delincuente. Persona ordinaria o malencarada.

Torrante: atorrante, ordinario.

Torreja: torrante.

Truculento: Que hace trucos. Persona que anda con trampas. Chanta. Persona que consigue cosas mediante medios reñidos con la legalidad.

Chanta: persona poco confiable o poco creíble. Estafador o embaucador.

Charcha: sust. Nombre común dado a cierto subproducto de vacuno. Tejido adiposo notablemente sobrante del abdomen humano (conocidos tradicionalmente como “rollos”). Adj. De mala calidad, pobre o feo.

Cagá: (cagada) sust. Producto de la defecación de alguien. Adj. Persona, objeto o situación que no vale nada; muy usado en el norte de chile para referirse a personas. Ej: “qué te creís?, cagá”.

Cagado: (tb. Cagao’) Persona que se ha defecado. Avaro, persona tacaña o mezquina. Persona que atraviesa una situación difícil, o tiene muchos problemas. Cagado de la cabeza; loco o perturbado. Cagado por los perros; que tiene muy mala suerte.

Culiado: (tb. Culiao) Persona que ha sido sometida a relaciones sexuales. Homosexual. Mala persona, de malas intenciones o conductas. Ej: “ no me hablís de ese culiao”, “puta que es culiao”.

CONCHETUMADRE o CONCHESUMADRE: (tb. Conchetumare o chetumare) El insulto chileno más tradicional, viene de “Concha de su madre”, pero se pronuncia como una sola palabra . Se dice que es el peor insulto para un chileno junto con “paco asoleado”, pero de ello hablaremos luego. Historia: El término “concha” es un derivado de la palabra española “coño”, y tiene el mismo significado de “vagina”; sólo que en los países del cono sur donde se usa, reemplaza completamente a “coño”, de amplio uso en los países caribeños y sus equivalentes “coñoetumadre” o “coñoemadre”. Por otra parte, la costumbre de aludir a la vagina de la madre como un insulto es muy antigua, también conocida como “ mentar la madre” o “nombrar la madre” . Es de discutir hasta qué punto los chilenos nos ofendemos por nuestra madre cuando nos tratan de “conchetumare”, pues habitualmente tiene una acepción de mala persona o lo que podría llamarse un “hueón de mierda” . Se puede decir que es el insulto genérico por excelencia, cuyo significado está en cómo se dice más que en lo que se supone que significa.

Chuchetumadre o chuchetumare: Equivalente a “conchetumadre”. “Chucha”, es una palabra de origen oscuro, probablemente equivalente a “concha”; y que también sirve en modo exclamativo como interjección que denota sorpresa, molestia o enojo. Ej. “chucha!, me equivoqué”.

Mamón: Que tiene la costumbre de mamar. Persona ñoña, cobarde , llorona o que gusta de cosas cursis. Es una palabra de uso muy común en España, pero su uso en chile data de la última década, es más aún: pertenezco a la generación que la impuso y la hizo popular durante la segunda mitad de los años noventa, a mucha honra.

Chupamedias: Adulador, zalamero.

Chupapico: que le gusta chupar el pico. Chupamedias. Mamón.

Guata e’ callo: Chupamedias, persona arrastrada con sus superiores.

Rodillas con sangre: Arrastrado, chupamedias.

Cajero e’ topless: Pálido, persona muy blanca.

Hawaiian Closet: Pálido, que nunca se broncea. Alude a una conocida marca de bronceadores.

Bronceado de Camionero: ese que consiste en tener muy quemados los antebrazos y el cuello, pero con toda la camisa marcada blanca. De esa gente que cuando va a la playa le gritan “sácate la polera blanca!”.

Bronceado de cantina: Dícese de ese colorcillo rosado intenso propio de los ebrios.

Meado e’ Gato: Equivalente a “cagado por los perros”

Ñañaja: También conocido como gangoso, es el personaje que habla con las deficiencias características del paladar fisurado o el labio leporino.

Papiche: Que tiene el mentón muy pronunciado o tiene la quijada sobresaliente.

ALGUNOS ADJETIVOS POSITIVOS

Bacán: choro, osado, entretenido, estimulante, bueno, excelente.

Abacanado: Que pasa por bacán o “la trabaja” de.

La Raja: sust. Separación existente entre ambos glúteos. Trasero, glúteos. Adj. Excelente, bacán, muy bueno. Ej.: “está la raja”. Contradictoriamente se usa como muletilla para completar expresiones negativas; ej.: “me fue como la raja” (me fue pésimo).

A todo cachete, a toda raja, a todo morris, y similares: Excelente, muy bueno.

Seco: Dícese de alguien que es bueno en algo. Ej.: “Es seco pa’ la pelota”.

Grosso: Palabra antigua para decir “bacán” o “seco”. Viene del italiano “grosso” (grande).

Pulento: Choro (en varias acepciones). Bacán, la raja.


Eso por ahora, hay demasiados términos para esta categoría, pero si los sigo juntando no voy a terminar nunca, así que vamos mandando sus sugerencias….

jueves, 29 de mayo de 2008

La Chapa

Chapa: Lámina metálica. En Chile, apodo o sobrenombre. El término tiene su origen en las placas que los uniformados y otros empleados exhiben con su nombre.

La costumbre de poner sobrenombres a las personas es universal, más en nuestro continente dicha costumbre pasa a tomar ribetes de verdadero deporte o disciplina, apoyada por connotaciones de familiaridad, confianza, cariño, mala leche, o simple gusto de joder, que nos lleva a buscarle motes a todo el mundo, sea o no amigo nuestro.

Ahora bien la chapa clásica chilena no pasa de un puñado de términos comunes para definir a la gente por su característica física más evidente o su lugar de procedencia, de modo que en una breve lista podemos cubrir la mayoría:

Guatón: Gordo, de contextura gruesa.
Flaco
Pelao: Se aplica tanto a calvos genuinos como a los que se están quedando calvos y los que sólo se cortan el pelo.
Negro: Además de aplicarse a personas de razas afro, como éstas aún no abundan en chile, suele aplicarse a todos los morenos, incluso los que sólo tienen cabello negro; muchos de ellos más de extracción indígena que otra cosa.
Chino: Sobrenombre increíblemente común en el norte de chile, ya que se aplica a los de influencia indígena con ojos rasgados (aunque sea un poco) y a los de ascendencia oriental, que abundan en esta región.
Chico: como todos los otros acá mencionados suele ir seguido del nombre o el apellido del afectado. En el norte se utiliza mucho Chato, en vez de chico. Ej,: el chato Vega, el chico Samuel.
Peruano, Calama, Tocopilla, Chilote, etc, etc, etc.: según el lugar de dónde provenga el aludido.

Y sería. Pero el ingenio popular da para mucho más y ahí es donde se empiezan a encontrar sobrenombres, casi siempre únicos, para destacar características de cada quién que a veces van más allá de lo más evidente; haciendo que la gracia sea saber el origen del apodo más que el apodo mismo. Esta nueva sección de apodos está destinada a irse ampliando infinitamente, así que comenzaremos por una pequeña lista de ejemplos, que incluye personajes que he conocido personalmente.

HUEVO: Este apodo es bastante común y se usa para designar a un hombre absolutamente calvo o con el pelo permanentemente rapado al cero. En el caso de cierto “Huevo” que conozco, su chapa da para muchas variaciones y palabras asociadas como Huevolandia, Huevostián, Huevo con orejas y otras.

PUÑETE Y MEDIO: un tipo al que le falta la mitad de un brazo.
EL TAZA: Un tipo al que le falta una oreja.
MILTON: (teras).
CARE CALZONCILLO: Así le decían a un tipo que era muy blanco y narigón.
EL NUTRIA: así le decían a un amigo por ser “flaco, bigotón y cascarrabias”.
CRISTO E’ PALO: Uno de los famosos apodos acuñados por “Cacharro Viejo” (célebre creador de chapas antofagastino). Su origen es oscuro, pero lo notable es que el personaje que lo ostentaba llegó a ser reconocido de tal manera por el apodo que su propio hijo, y mucha gente pensaba que realmente se llamaba “Cristo”. Variantes: de palo, de madera, palitroque, Cristín, Cristina, El hombre de madera, y un largo etc.

KQK ó Cacuca: Sobrenombre de infancia de un amigo mío de puente alto, nunca quiso confesar de dónde venía, pero lo llevaba con orgullo.

EL TUBER: apodo de infancia de otro amigo de puente alto. Se lo ganó por haber contraído tuberculosis cuando niño.

EL BENCINA: Personaje de las calles de Iquique, de historia más bien triste. El apodo es porque tenía la costumbre de limpiar vidrios frente a una bencinera y con lo recolectado comprar bencina para inhalar.

EL PESCADO: un tipo tan tonto que lo único que le sirve es el cuerpo, la cabeza hay que botarla.

EL CALIFORNIA: Personaje de las novelas pampina de Rivera Letelier. “California” es equivalente a “Califa”, es decir un hueón caliente.

MUSCULATURA DE PERRO CALATO: otra de las extrañas chapas inventadas por C.V.. Referida al aspecto del aludido; hay que aclarar que, en el norte, “calato” significa en cueros o en pelotas.

EL PIJA: así le decían en una universidad, a un profesor que tenía la costumbre de expresarse respecto a cualquier cosa mencionando al miembro masculino; ej: “es como el pico”, “eso lo hago con la tula”, etc.

Envíen sus mejores chapas para ir dando crecimiento a esta categoría del sitio. Nos vemos.

lunes, 26 de mayo de 2008

Dicen que todas las comparaciones son odiosas…

Las comparaciones como recurso literario en la conversación, son uno de los terrenos más fértiles donde florece el ingenio popular. Hablando en “buen chileno” (que nadie sabe a ciencia cierta lo que es, pero todos se dan por enterados), cuando hay que “ponerle color” a la conversación para darle carácter, o simplemente para hacerla más amena, cada interlocutor suele hacer uso de una batería personal de dichos, de los cuales la mayoría son comparaciones (y mientras más exageradas más divertidas por lo demás); cada vez que algún giro de la conversación se presta para el caso. Aunque hay que decir que cuando un chileno se queda sin una comparación ingeniosa a mano, y si la situación se lo permite, lo más común es que recurra a los manoseados “más que la chucha”, “más que la cresta”, “más que el pico” y otras por el estilo que en realidad no quieren decir nada pero son los famosos “caballitos de batalla”, aplicables a cualquier cosa y momento.

De modo que las comparaciones pasan desde ya a convertirse en un categoría de este sitio, destinada a ir creciendo y actualizándose constantemente. Así que con un pequeño grupo de ellas iniciamos este compendio, en materia de comparaciones, esperando también los aportes que quieran hacernos los lectores.

Más corto que…

Fléxión de cocodrilo: flexiones de brazos, se entiende…
Estornudo de Gato: muy breves en general.
Rebote de huevo: lo que es casi igual a nada.
Manga de sostén: tan cortas que se puede decir que no existen.

Menos brillo que…
(La gracia en este caso está en la dualidad entre el sentido concreto de brillo - cualidad de los objetos sólidos de reflejar la luz incidente sobre ellos- , y el sentido metafórico dado en Chile a “brillo” : gracia, chispa, carisma de una persona, cosa o situación)

Zapato de gamuza: es un dicho viejo y fome, pero había que ponerlo.
Pintura al agua: la cual es opaca… de esta expresión se desprende también el ser “pinturita al agua” (ser fome).
Piso de tierra: uno de los tipos de suelo menos propensos a brillar.
El carbón: un poco fome pero certero…

Más seco que:
(Seco: falto de humedad. En chile: sediento)

Bototo arriba ‘el techo: haga la prueba de tirar un zapato suyo arriba del tejado por un año y se hará una idea.
Escupo e’ momia o Escupo e’ legionario: no es necesario comentario.
Mojón de camello: dada la extraordinaria capacidad de estos cuadrúpedos de resistir largos períodos de tiempo sin beber agua, la metáfora resulta muy gráfica.

Más enredado que:

Cachipún de Pulpo – “cachipún” es el nombre dado en Chile al tradicional juego de “piedra, papel o tijeras”, conocido y practicado en el mundo desde la antigüedad.

Partusa de gusanos – “partusa” es un término casi familiar para referirse a una orgía o bien, una fiesta que termina en sexo colectivo.

Un kilo e’ huaipe – el huaipe es un material formado por hilachas de tela (obviamente enredadas), usado para limpieza de manos engrasadas y similares, en otros países conocido como “estopa”.


Misceláneas:

Más transpirado que caballo 'e bandido: se entiendo que un caballo de bandido debe correr mucho. Existe la variante más traspirado que el caballo del Zorro; en alusión al recordado personaje de las películas de acción, quien si bien no era un bandido, su condición de héroe obligaba a su caballo a correr al menos tan rápido como los de los bandidos, de otro modo nunca los hubiera atrapado, jeje.

Como las bolas del perro: dícese de algo o alguien que se encuentra ubicado…atrás, al fondo, bueno, se entiende.

Más hueón que paloma e’ plaza – en relación al artículo anterior.

Más caliente que papa e’ cazuela: en alusión a la tradicional sopa criolla, se relaciona con el término “caliente” no relacionado con temperatura precisamente si no con:

CALENTURA: término común usado para definir el estado de ansiedad producido por las feromonas que llevan al ser humano a copular con otros.

ESO POR MIENTRAS, PRONTO, MUCHAS MÁS COMPARACIONES….

La Madre del Cordero

A riesgo de entrar a reñirnos con la moral de partida; esta catedral del deslenguamiento no podía comenzar a construirse de otro modo que no fuera estudiando lo que viene a ser la piedra angular del lenguaje coloquial en chile. Se trata de un término que no necesita más presentación, con ustedes su majestad el:

HUEVÓN: (tb. Hueón, Weón, Won, o incluso en estos tiempos del metalenguaje del chat, Wn)(fem. huevona y similares) lit. Aquel que tiene los huevos grandes. En Chile, persona tonta, torpe o de poco entendimiento. Hombre (o mujer). Término común para referirse a una persona, ej.: “oye hueón”, “esa hueona”. ¡Hueón!, insulto o bien interjección que denota sorpresa, alarma, reproche, molestia o llamado de atención (a veces "hueón" equivale a "oye!").

ORIGEN: La palabra vendría del españolísimo término “huevos”, metáfora obvia para referirse al par de testículos que suelen venir incluidos como equipamiento de fábrica con todo mamífero macho más o menos normal. Ahora bien, en qué momento de la historia del imaginario colectivo el tener testículos de gran tamaño pasó a convertirse en sinónimo de escaso coeficiente intelectual, es algo que no está bien claro, se agradecen antecedentes fiables.

Hay que decir en este punto que la importancia a nivel lingüístico y cultural de esta palabra en chile es tal, que hoy en día prácticamente se pueden escuchar conversaciones estructuradas en un 80 por ciento y más en base a hueón y sus palabras asociadas. La palabra misma puede ser sustantivo, adjetivo, derivar en verbo, o usarse como interjección. Cabe destacar también que todas las posibles acepciones de cada palabra son utilizables dentro de la misma oración, entendiéndose el significado en cada caso SÓLO por la entonación de cada una. De este modo pueden darse oraciones sólo entendibles a cabalidad al ser escuchadas como, “pa’ mí que este hueón es hueón” (“para mi que este tipo es tonto”) o “pero esa hueá es una pura hueá nomás” (“pero eso es una estupidez”).

TÉRMINOS ASOCIADOS:

HUEVADA: (tb. Hueá, Huá, Weá ó Wá) Cosa o asunto. Tontería. Cosa de poca importancia. Estupidez, cosa o dicho sin sentido.

HUEVEO: (tb. Hueeo, hue’o) Actividad relajada o sin propósito. Entretenimiento, fiesta, jolgorio. Pérdida de tiempo o actividad que hace perder el tiempo a otros. Broma, tomadura de pelo. Se supone que es una de las actividades más importantes en términos de horas/hombre en chile y latinoamérica. Puro hueveo o puro hueviando, dedicarse por completo al hueveo, hueveo máximo.

HUEVEAR: (tb. Hueíar, hueear, hueviar) Acción de ejercer el hueveo. Divertirse en actividades de poca trascendencia, Gastar bromas o tomar el pelo a alguien. Estar puro hueviando, perder el tiempo o divertirse sin mayor provecho.

AHUEVONADO
: (tb. ahueonao, aweonao) Atontado, persona temporal o permanentemente estúpida.

HUEVAS: (tb. Hueas, weas) En Chile Huevos, Testículos (alguien sabe porqué los feminizamos??). Saco e’ hueas, mata de hueas, matehueas o hueas, a secas; pelmazo, persona estúpida o muy torpe.

HUEVONAJE: (tb. Hueonaje, güeonaje o weonaje) Dícese del conjunto de los hueones, o de un grupo de hueones.

HUEVETA: o hueeta, Estúpido o tonto.

HUEBASTIÁN ó HUEVASTANCIO: o hueastián y hueastancio, términos peyorativos derivados de la fusión de hueón y nombres propios de varón, usados para referirse a un hombre en particular sin llamarle por su nombre, ej.: “donde estará este hueastián”.

Y un largísimo etcétera, ya que la lista de derivados de nuestra palabra nacional, no tiene fin y crece a diario;

“HUEVÓN” EN EL MUNDO:

Sólo por mencionar algunos ejemplos del uso de este término altamente difundido en Latinoamérica, si bien en ocasiones con significados distintos y con una participación en la estructuración del lenguaje que no tiene nunca comparación con el caso chileno; podemos decir por ejemplo que en Venezuela y el área del caribe, la pronunciación se inclina por un claro y decidido “Güebón”, dicho casi siempre en forma enfática y con acepciones o interpretaciones contextuales en general un poco más insultantes o peyorativas. Asimismo, el equivalente al término “hueá” sería “güebonada” o “Webonada”, pero con un significado similar. Un equivalente más usado que “gúebón”, en el Caribe y México; suele ser “pendejo”, con significado equivalente a nuestro “hueón”.

También habría que agregar que en Argentina (y creo que Uruguay, pero no podría estar seguro) existe un término muy similar, si bien su uso tampoco llega a los niveles patológicos de hueón; este es “pelotudo” o “boludo”, palabras derivadas (obvio) de “pelotas” o “bolas”, ambas tan viejas y tan obvias como “huevos” para referirse a los testículos. (De ahí los femeninos “pelotuda” y “boluda”, “pelotudez” o “pelotudear”, todos análogos a los términos antes definidos).

HUEONA??:

Si bien suena contradictorio por la evidente imposibilidad de la hembra común de desarrollar testículos, el uso cotidiano de palabras como hueón, pelotudo o boludo , ha producido la generación espontánea de sus equivalentes femeninos. Esto no significa que hueona sea una mujer con testículos, si no que se aplica a toda otra acepción que pueda tener la palabra. Lo anterior es sabido por todos, pero no deja de ser extraño, visto desde afuera.

También hay que destacar el hecho de que el uso de hueón como interjección de usos múltiples y muletilla permanente, suele producir el desaguisado de que a una mujer, se le digan frases como "hueón, que hueá hiciste?" ("oye, qué cosa hiciste?"); lo cual inevitablemente termina sonando como que estamos tratando de hueón a una mujer.


POLÉMICA:

En algún momento de la historia reciente se corrió la noticia o rumor de que huevón, comenzaría a aparecer en el diccionario como un chilenismo, con el significado de “amigo”. Si bien esto podría justificarse por el uso familiar y cotidiano con que los chilenos tratamos de “hueón” o “hueona” a medio mundo, sobretodo si les tenemos confianza, quiero defender en esta tribuna el hecho de que; por muy amigos nuestros que sean aquellos a quienes tratamos de hueón en el diario vivir, no es más que un eufemismo, o un cinísmo propio de la clase “culta” chilena, pretender que cuando le decimos a un amigo “oye, hueón” , le estamos diciendo “amigo”.

En resumen, POR MUY AMIGO NUESTRO QUE SEA, IGUAL ES HUEÓN!!.

Con cariño esta primera entrega pa todos los hueones y hueonas de este país!!

jueves, 15 de mayo de 2008

¿Cómo hablamos realmente los chilenos?? (o de qué demonios se trata este sitio)

Este es un sitio dedicado al estudio y recopilación de las expresiones que se dan en el lenguaje, de lo que habitualmente llamamos “el ingenio popular”; y si bien este sitio como tal aspira a la internacionalización, al estar basado su autor desde hace años en este rincón del sur llamado Chile, la mayor parte de su contenido estará, al menos en principio, basado en terminología y diversas expresiones linguísticas dadas en estas tierras.

Digo que aspira a la internacionalización, porque soy un firme defensor de que los latinos somos una de las culturas más ricas del mundo y nuestra capacidad de modificar, engrandecer y enriquecer el lenguaje a diario es difícil de igualar, tanto en Chile como en el resto de las regiones de este vasto continente. De este modo, se irán integrando también expresiones de otras regiones, por ejemplo Venezuela, país donde tuve ocasión de vivir bastante tiempo.

A esto hay que añadir inmediatamente una advertencia a todos los seudomoralistas, purístas de baja estofa y similares que en este país abundan: para hablar de lengua popular hay que hablar de CÓMO REALMENTE HABLAMOS, y para eso debemos incluir plenamente todo el espectro de lo que los aburridos de siempre llaman “malas palabras”, “garabatos”, “groserías” y “expresiones indecentes”; de las cuales en este sitio hablaremos profusamente, entendiendo que, le gusten a quién le gusten; este es un campo donde campea el ingenio del ciudadano común y son reflejo de nuestra cultura, sea ésta bonita o fea, simplemente porque no hay maldad posible en las palabras, sólo en las intenciones de aquellos que las pronuncian.

Aclarados estos puntos, baste con decir que este es un sitio interactivo donde acogemos los aportes que quieran hacernos, si bien éstos pasarán por el filtro del autor. Sí, soy cabrón y qué.

La información contenida en este sitio se irá actualizando progresivamente y estará disponible a través del archivo del blog y las CATEGORÍAS permitirán agruparlas en forma temática.

Pasen adelante y que lo disfruten.